otros aspectos
INTRODUCCIÓN
La ciudad antigua de Cáceres constituye un privilegiado conjunto monumental único en España. El recinto amurallado de Cáceres contiene el conjunto de arquitectura civil y religiosa más importante del Renacimiento español que se conserva intacto en nuestros días. La gran mayoría de los edificios civiles y religiosos que componen el casco antiguo de Caceres data finales del siglo XIV, y especialmente de las reformas, ampliaciones y nuevas construcciones efectuadas durante el siglo XV y el siglo XVI. Debido a este esplendor monumental, Cáceres fue declarada Monumento Nacional en 1949 y, en 1986, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En nuestra ciudad podrá visitar restos de los primeros asentamientos humanos del Paleolítico Superior en la Cueva de Maltravieso, las ruinas del primer asentamiento romano en el campamento de Cáceres el Viejo, sus murallas árabes y el segundo mayor aljibe del mundo, su barrio judío y, fundalmente, un conjunto de arquitectura civil y religiosa renacentista único en el mundo por su homogeneidad y estado de conservación.
Palacios, casonas, iglesias y conventos se suceden sin solución de continuidad permitiendo al visitante retroceder en el tiempo y disfrutar del sonido de sus pasos por callejuelas inverosímiles en las que la piedra, las cigüeñas y los vencejos son los protagonistas del paisaje.
RESEÑA HISTÓRICAEl conjunto urbano de Cáceres constituye un privilegiado enclave monumental que ha sabido conservar testimonios significativos de los distintos pueblos y culturas que se han asentado en su territorio. Desde los tiempos del Paleolítico Superior hasta la gran expansión urbana del siglo XX, la capital de la Alta Extremadura encierra orgullosa un rico patrimonio cultural, cuyo excelente estado de conservación propició su declaración como Monumento Nacional en 1949, y su proclamación por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1986.
La muy temprana ocupación humana de su entorno queda evidenciada en las pinturas rupestres paleolíticas de la cueva de Maltravieso. Hoy prácticamente integrada en el casco urbano, sus manos en negativo guardan el secreto de primitivos ritos de iniciación. No faltan restos del poblamiento de la Edad de los Metales, como la pequeña cueva del Conejar, conformada, igual que la anterior, en el área próxima del calerizo.
Pero los primeros vestigios de cierta entidad en Cáceres corresponden a la etapa romana. Se considera que el núcleo primitivo de la actual ciudad surgió a partir de la colonia Norba Caesarina, fundada con los veteranos de varios campamentos militares próximos hacia el año 25 a. C. por el cónsul Lucio Cornelio Balbo. De esta época nos han llegado diversas inscripciones -algunas de ellas embutidas en los muros del barrio antiguo-, piezas escultóricas y algún fragmento de la muralla, construida a caballo de los siglos III y IV d. C., y de la que aún persiste en pie la puerta oriental, conocida como Arco del Cristo.
Tras un probable paréntesis de despoblamiento y abandono de la vieja colonia romana, la ciudad cobra renovada actividad con la llegada de los árabes. La nueva población musulmana reconstruye el núcleo intramuros, y reedifica sus nuevas murallas y torres de tapial sobre los recios sillares graníticos romanos. Los restos constructivos supervivientes de esta época -buena parte de la cerca de la alcazaba y el notable aljibe del desaparecido alcázar, hoy palacio de las Veletas- pertenecen ya a la etapa almohade, y, concretamente, al último tercio del siglo XII, momento de inestabilidad política y militar a causa del amenazante avance de las tropas cristianas. Esta imponente muralla demuestra la importancia estratégica que poseía Cáceres como bastión clave en el acceso hacia la cuenca del Guadiana.
Con la definitiva Reconquista cristiana del lugar, acaecida en 1127 o 1129 tras años de numerosas contiendas, Cáceres se convierte en una villa libre de realengo, condición que mantiene hasta 1882, cuando Alfonso XII la erige en ciudad. Durante los siglos XIII y XIV diversas familias nobiliarias del norte de la península comienzan a construir sus casas solariegas dentro del recinto amurallado, sobre el sustrato musulmán, dando lugar a la arquitectura característica del casco antiguo de Cáceres: edificaciones austeras, de fuerte carácter defensivo, con paramentos lisos a base de mampostería y sillares graníticos. De finales del siglo XIV, y especialmente de las reformas, ampliaciones y nuevas construcciones efectuadas durante el XV y XVI, datan la gran mayoría de los edificios civiles y religiosos que componen el casco antiguo cacereño. Sus numerosas torres palaciegas, muchas de ellas desmochadas a mediados del siglo XV por orden de los Reyes Católicos como vergonzante castigo a las facciones aristocráticas opuestas a su causa, son un callado testigo de los conflictos nobiliarios que asolaron a la Extremadura de fines de la Edad Media.
La gran actividad constructiva de estas centurias es un claro síntoma de fuerte impulso económico, nacido de la tierra y de la conquista americana, que se traduce también en un importante crecimiento demográfico. La ciudad desborda las viejas murallas, y crea barrios extramuros en torno a la Plaza Mayor -que sustituye a la vieja plaza de Santa María en sus funciones económicas y municipales-, en el flanco occidental, y la denominada "judería", que se descuelga por el abrupto costado oriental del barrio antiguo. Se construyen también iglesias extramuros, que configuran nuevas parroquias -colaciones de Santiago y San Juan de los Ovejeros, ésta última vinculada a las actividades de la Mesta-, y palacios en torno a la Plaza Mayor, que muestran orgullosos rasgos constructivos del nuevo estilo renacentista.
Tras un siglo de profunda crisis -el XVII-, se observa una tímida recuperación durante el XVIII, momento en el que se producen algunas reformas urbanísticas, se reconstruye la entrada principal al barrio antiguo -Arco de la Estrella-, se inician algunas grandes empresas constructivas -Iglesia y colegio de la Compañía de Jesús-, y se reforman palacios, conventos y ermitas. Intentos importantes de modernización del núcleo cacereño fueron el establecimiento de la Real Audiencia a fines del siglo XVIII, o su conversión en capital de la Alta Extremadura en 1833.
Sin embargo, estas funciones administrativas no terminaron de hacer despegar a la ciudad, cuyo trazado urbano permanece prácticamente inalterado hasta finales del siglo XIX o inicios del siguiente, momento en el que se diseñan y desarrollan los primeros ensanches: calle que une la Plaza Mayor con la de San Juan, o el futuro Paseo de Cánovas. De igual modo, el descubrimiento de unos yacimientos de fosfatos en 1864 en las proximidades del núcleo urbano -Aldea Moret-, y la inauguración del ferrocarril en 1881, permiten la ampliación de la ciudad hacia el sur durante el primer tercio del siglo XX. Igualmente el palacio de la Real Audiencia y la Plaza de Toros serán sensibles focos de atracción urbana. Estas áreas de expansión permiten el desarrollo de una arquitectura pseudomodernista y de renovación de una burguesía agrícola y comercial, que marca el último momento de florecimiento constructivo de la población.
Actualmente Cáceres es un núcleo universitario y de servicios, con una creciente actividad cultural entre la que merece destacarse la celebración de festivales medievales y certámenes literarios y artísticos, consolidados a partir de su declaración como Patrimonio Mundial. Nos encontramos, en definitiva, con una ciudad que está aprendiendo a conjugar modernidad con una extraordinaria herencia histórico-artística, a ofrecer simultáneamente en un sólo recinto servicios turísticos de primera calidad, y uno de los más sugerentes y auténticos viajes al pasado del circuito monumental español.
Es un pequeño paso por la historia de Cáceres, es muy interesante el conocer esto porque así podremos entender algo de nuestra cultura. Para más información en www.inedito.com/caceres/FIESTA DE LOS MÁRTIRES
Día 20 de Enero, que cuando es día laborable se traslada al domingo más próximo. Tiene lugar en la Ermita que desde siglo XIX (tuvieron otra, junto al lugar que hoy ocupa la Plaza de Toros, construida a comienzos del siglo XVI), levantada en el Paseo Alto, sobre unas escalinatas, que dominan amplia explanada, denominada “ La Bandeja”.
En la mañana del día en que se celebra dicha fiesta, además de la solemnidad religiosa, tiene lugar una procesión. Cuando el tiempo lo permiten, “La Bandeja”, se convierte en colosal templo.
Allí se realizan actuaciones de grupos folklóricos, conciertos, paseo, con niños y jóvenes que lucen en ese día trajes de cacereña y otros de la provincia, y, como es lógico la Mesa de Ofrendas que se abre con las ya descritas subastas y la venta, otro elemento que nunca falta en estas mesas: las Roscas, que se fabrican con la masa del pan y se le agregan granos de anís con lo que se consigue un olor y sabor peculiar.
Todo concluye en las primeras horas de la tarde.

FIESTA DE LAS CANDELAS
Antecedida de la celebración de un novenario en la Ermita de esta advocación, cabe a las murallas de la Ciudad antigua, se celebra la Fiesta de Nª. Sª. de las Candelas el día 2 de Febrero.
En la tarde de la Víspera, día 1 de Febrero, tiene lugar la Mesa de Ofrendas, celebrándose alrededor de ella, algún acto lúdico.
En la mañana del día de la Festividad, 2 de febrero, se celebra una procesión con la imagen de N ª.S ª. de las Candelas, transcurriendo su recorrido por calles de la Ciudad Monumental, hasta llegar al templo parroquial de San Mateo, donde se celebra Solemne y concurrida Fiesta Religiosa.
Jóvenes ataviadas con los trajes típicos regionales acompañan la imagen en su recorrido procesional, cantando y bailando coplas en honor a la Virgen.
De igual modo que, concluida la Fiesta Religiosa, ocurre en el traslado procesional de la imagen hasta su Ermita, en cuya entrada muchas son las personas que ponen su mirada en la vela que arde entre las manos de la imagen; pues se considera augurio de buen tiempo el que aquella entre encendida en el templo, algo así como que los rigores del invierno, climatológicamente hablando, han concluido.
FIESTA DE SAN BLAS
Ha sido la que ha pervivido con más fuerza de todas las existentes, tanto que la tarde de su vípera fue por lo menos declarado fiesta local, e incluso el día entero.
De muy pocos años, no más de tres, se traslada el día de la Mesa a el sábado más próximo, y la Festividad (en el Santoral se señala el 3 de Febrero) al domingo que sigue.
El día de la Mesa desde la mañana es grande la demanda de roscas que muy temprano comienzan a expenderse, hay que despabilar, si se quiere terminar con la existencia de tales roscas, que se preparan por miles.
Por la tarde, la Mesa desde la mañana es grande la demanda de roscas que muy temprano comienzan a expenderse, hay que despabilar, si se quiere terminar con la existencia de tales roscas, que se preparan por miles.
Por la tarde, la Mesa de Ofrendas congrega gran concurrencia de platos y de personas que pasean, visitan al Santo en su Ermita, compran los cordones bendecidos, que se colocan las personas devotas del Santo Obispo de Sebaste, cuando tienen afecciones de garganta. La concurrencia es grande por la amplia avenida que, desde la Ermita, se extiende hasta la confluencia de las carreteras de Madrid y Monroy.
En los alrededores de la Ermita se instalan atracciones para los más pequeños, en escenario dispuesto al efecto, durante toda la tarde, se suceden actuaciones folklóricas.
Los trajes típicos de Cáceres, su provincia y región, son llevados con donaire por jóvenes ataviadas como desde siglos, tal vez desde finales del XV lo hicieron sus antepasados.
Con las primeras sombras de la noche, una hilera interminable de personas regresan por diversas calles a sus domicilios, una hilera más despaciosa, pues casi todos lo hacen ascenso, en contraste con la igualmente intensa que en las primeras horas de la tarde “bajada a San Blás”.

FIESTA DE SAN JORGE
Cáceres fue liberada del poder musulmán tras dos intentos, uno realizado en 1169 por Fernando II pero recobrada por los musulmanes en 1174 y otro el 23 de abril de 1229 por el Rey de León Alfonso IX.
Desde siempre por la mañana a las 12 se celebra una procesión hasta la iglesia de Santa María y misa y regreso al Ayuntamiento donde se celebra el tremolar del Pendón desde lo alto del balcón del Ayuntamiento.
Por la tarde desfile de moros y cristianos con el Dragón y San Jorge a caballo y una vez llegados a la Plaza Mayor se celebra la lucha entre ellos y destrucción del Dragón. Finalizado todo esto, fuegos artificiales y baile hasta la madrugada.
Durante el baile se celebra también el concurso de la gallina de las plumas de oro que consiste en esconder dos sobres en la ciudad antigua, conteniendo cada uno de ellos un premio de 150 Euros normalmente.



FERIAS DE MAYO
Cáceres desde que fue reconquistada, tuvo Feria por estas fechas en que concluye la Primavera, en su Fuero Latino, se le concedió por su reconquistador Alfonso IX De León, una con duración de quince días, que se extendería entre el 15 de abril y el 15 de mayo.
Tras no pocos cambios, apariciones y desapariciones, en 1896 se fijó la fecha de los días 28,29 y 30 de Mayo, para la celebración de estas Ferias, donde el aspecto festivo ha ido creciendo en detrimento de la razón de su existencia: el Certamen Ganadero.
La Feria de Mayo, en un recinto ferial, amplio, moderno y bien acondicionado concentra: Parque de atracciones. Recinto del Mercado de Ganado. Amplios aparcamientos. Casetas de Asociaciones y entidades, todas ellas muy concurridas y en las que tienen lugar a lo largo de los días feriados numerosas fiestas de sociedad espectáculos y actuaciones.( 52 casetas de animación más 1 municipal y otra de la juventud).
También forma parte de este Recinto Ferial, el moderno, bien acondicionado y amplio Campo de la Hípica, donde en los días que preceden al Mercado de Ganado se celebran las pruebas del Concurso Nacional de Saltos, que se acerca a su Sesenta Edición, buena prueba del arraigo que en Cáceres tiene esta Afición.
La ciudad vive su fiesta con espectáculos populares para chicos y mayores. En el coqueto Parque de Canovas, en el Centro de la ciudad moderna se celebra una FERIA REGIONAL DE ARTESANÍA Y PRODUCTOS DE LA TIERRA, donde en sus casetas se presenta una variada muestra de los productos de la industria artesana y agroalimentaria de la Región, con la posibilidad de degustarlos y adquirirlos.
Siempre destacaron sus corridas de Toros y por la Plaza de la Era de los Mártires (1846), que va camino de ser bicentenaria, pasó la “flor y nata” de la torrería.
Actualmente en sus carteles se mezclan las corridas de toros (generalmente una), con otras en las que las ganaderías, a lidiar por las figuras que a este ciclo taurino acuden, son de las llamadas “comerciales “. No falta un espectáculo dedicado al Arte del Rejoneo, en algunos casos una novillada picada, sumando siempre, de unos años a esta parte, por lo menos cuatro festejos.
Museo de Cáceres
Palacio Carvajal
El palacio de Carvajal, adquirido por la Diputación cacereña para instalar en él la sede del “Patronato de Promoción del Turismo y la Artesanía de la provincia de Cáceres”, es una edificación entre gótica y renacentista levantada hacia la segunda mitad del s. XV y principios del XVI.
Situado en los intramuros de la ciudad, frente al ábside de la iglesia concatedral de Santa María, cerrando en cierto modo un marco de incomparable belleza, constituye un típico exponente del concepto, aún medieval de casa señorial, índice de poder, cultura y riqueza, y de edificación protectora y defensiva, con su torre de vigía y ataque y escasas ventanas al exterior.
Difícil de precisar, como tantas otras, es la genealogía familiar, cuyas ramas y raíces se extienden por toda España y por América. Dato cierto es que el Palacio de Carvajal lo mandó construir Pedro de Carvajal, casado con Maria de Mayoralgo; que fue después de los condes de Torre Arias y que, al casar la primogénita de éstos, Cecilia de Carvajal, con García Golfín Portocarrero, pasó a engrosar el patrimonio cultural de los Golf mes, famosa familia cacereña que allá en su tumba, según reza el epitafio, “esperan el juicio de Dios”.
Vendido más tarde a Fernando Muñoz y Fernández de Soria, cuya familia jugaría importantes papeles en el periodo de la Restauración, a Finales del s. XIX sufrió un pavoroso incendio, que lo mantuvo, por mucho tiempo, en estado de ruinas e hizo que popularmente se conociera con el sobrenombre de “Casa Quemada”, hasta que en 1960 una descendiente del linaje de los Carvajales, Dolores Carvajal, casada con Álvaro Cavestani, procedió a su reconstrucción.
La Diputación Provincial de Cáceres, que lo adquirió de los herederos de estos últimos en 1985, no tuvo más que proceder a leves reformas para adaptarlo al uso al que se iba a destinar, así como a amueblarlo en buena parte.
Entre dos calles, la de la Amargura y la de Tiendas, en su fachada principal, sencilla y majestuosa, de sillería granítica, una línea simétrica une la gran portada, de arco de medio punto, con el escudo de los Carvajal, la rematan,de un lado, un bello balcón de esquino, de orco apuntado, y del otro, uno torre redonda con mampostería, con pequeños vanos, que algunos expertos consideran de estilo almohade y de finales del s. XII.
La fachada a la calle Tiendas es de la mismo sobriedad: ventanas las de abajo con rejos y balcones adintelados con balaustrados de hierro en el piso superior.
En el interior, tras su amplio vestíbulo, con bóvedas de aristas y austeros muebles de la época renacentista, se poso al patio que hace de distribuidor de todas las dependencias de la planta baja, la mayor parte de las cuales están ocupadas por el Patronato de Promoción del Turismo y la Artesanía. Es un claustro rectangular con bóvedas de ladrillo asentadas sobre seis columnas góticas, con capiteles poligonales pometeados, fustes lisos y sencillas basas de moldura.
A través de él se accede al jardín, bello espacio con setos y flores, de distintas alturas y en el aún se alza una hermosísima higuera que la tradición popular cuenta como milenaria. En él se celebran, cuando el clima lo permite, recepciones y pequeños conciertos para grupos reducidos de visitantes.
La capilla, también en la planta baja, ocupa el piso inferior de la torre. Es una pequeña estancia circular, con ventana abocinada y un pequeño altar, a la que remota una bóveda hemisférica.
Museo de historia y cultura casa Pedrilla
En la Planta Baja del edificio, junto a algunas obras puntuales de artistas cacereños que completan su representación en la primera planta, se encuentran los testimonios de personajes cacereños que destacaron en el mundo de la música, las letras, la investigación o la política. Están ausentes muchos otros de los que han sido grandes personalidades, que irán apareciendo a medida que se desarrollen nuevas investigaciones y contenidos.
Ocupan el espacio como representantes de una trayectoria musical, Santiago Berzosa, Manuel García Matos y Angela Capdevielle.
En las letras, la historia y la política resulta difícil establecer campos diferentes porque la mayoría fueron hombres polifacéticos, de gran sentido humanista, cuyas vidas estuvieron dedicadas a la cultura en su sentido más amplio.
Partiendo de esta premisa, en una línea más literaria, están presentes José Ibarrola, León Leal, Pedro Romero de Mendoza, José Canal y Miguel Serrano. Entre los escritores que dirigieron sus trabajos hacia la investigación histórica, científica, etnográfica, folklórica y la filosofía, Publio Hurtado, Rafael García - Plata de Osma, Eduardo Hernández Pacheco, Mario Roso de Luna, Tomás Martín Gil, Tomás Pulido, el Conde de Canilleros y Carlos Callejo. De la vida política, aunque también hombres de talante universal, Antonio Hurtado, Juan Muñoz Chaves, Juan Luis Cordero y Antonio Silva Núñez.
Enlazando con la actualidad literaria, tres autores en pleno desarrollo creativo, Pureza Canelo, Ángel Sánchez Pascual y Juan Mª Calles, Premios Adonais en 1970, 1975 y 1986 respectivamente.
La creación fotográfica se manifiesta a través de dos personajes relevantes en concepciones diferentes: Javier García Téllez, que destacó no sólo en la fotografía sino también en la docencia y Santiago Caldera, que trató siempre de acercar la fotografía al pueblo cacereño.
En la Planta Primera se distribuyenlos artistas plásticos, desde Lucenqui hasta Juan José Narbón, único autor vivo como puerta abierta a la creación artística actual.
Rafael Lucenqui, cacereño de origen polaco, inicia en el tiempo el recorrido con un retrato de personaje histórico. Nicanor Álvarez Gata y José Bermudo, de calidades evidentes, representan el paso de la pintura académica y de historia al costumbrismo. Conrado Sánchez Varona es ya un pintor plenamente costumbrista y descriptivo. Gustavo Hurtado Muro, dibujante analítico de rincones ya desaparecidos de Cáceres, pedagogo y retratista. Pedro Campón, personaje bohemio que fue tomando experiencia de sus incansables viajes por el mundo, cuya obra aún se conoce poco. Eulogio Blasco, autor muy polifacético, une al regionalismo popular un estilo muy personal inspirado en el Art Déco. Lucas Burgos Capdevielle, su habilidad en el dibujo le llevó a una gran concepción de la caricatura gráfica, descubriendo la psicología del personaje. Juan Caldera es la respuesta cacereña al costumbrismo extendido por todo el país en las dos primeras décadas del siglo, con el estudio de los personajes y arquetipos que aporta el casticismo local. Antonio Solís Ávila, pintor y buen dibujante, ilustrador de prensa nacional, que tuvo como vehículos de expresión a La Esfera, ABC, Blanco y Negro, etc. Y Narbón, pintor y dibujante que desde su visión telúrica expresionista y onírica ha creado nuevas perspectivas en el concepto de lo regional y constituye el enlace esperanzador desde la tradición hacia el futuro.
Como escultores se añaden Eliseo Ruiz Corisco, que inició una brillante carrera de la que se fue apartando paulatinamente y Enrique Pérez Comendador, con un gran Museo en Hervás, del que se ofrecen sus distintas facetas expresivas, del nuevo clasicismo años veinte, del academicismo y del realismo.
La Planta Superior, denominada Didáctica de la Historia, presenta un recorrido por la Historia de Extremadura, con medios audiovisuales sofisticados y un diseño contemporizador; desde la Prehistoria, pasando por una breve síntesis de la relación con América, hasta nuestros días, imágenes de los elementos más destacados de cada cultura, monumentos, mapas y textos manifiestan una visión globalizadora para que el visitante pueda recoger la idea de la riqueza histórica extremeña.
Dentro del mismo recinto ajardinado está la Fundación Guayasamín, con obras del insigne pintor ecuatoriano y muestras de Arte Precolombino y Colonial.
Casa-museo árabe Yusuf Al Borch
En este apartado invito a todos los cacereños y no cacereños que se acerquen a visitar los museos y exposiciones que nos ofrece las distintas instituciones culturales de Cáceres, son gratuitas y no ocupan mucho tiempo, y encima aprendes o descubres algo nuevo. Personalmente he ido a algunas y me han gustado mucho !Ánimo! En la página www.caceresjoven.com/ encontraras los horarios, los días y los eventos.....
ABRIMOS LA NOCHE
¿No sabes que hacer este fin de semana?
¿Estás cansad@ de hacer lo de siempre?
Un año más, el Instituto Municipal de Juventud, a través de su programa “Abrimos la Noche” te propone pasar los fines de semana de una manera diferente.
Sois miles l@s jóvenes cacereñ@s que habéis disfrutado ya de estas alternativas de ocio durante los seis años de vida del programa, alcanzando records de participación año tras año.
En esta séptima edición ampliamos la oferta de actividades, manteniendo aquellas que han tenido más éxito en ediciones anteriores e incluyendo otras que esperamos tengan la misma aceptación, pues son fruto de las sugerencias que nos habéis enviado.
Disponemos de cuatro pabellones de la ciudad para que puedas practicar tu deporte favorito, te proponemos ir al cine en las madrugadas de los viernes y sábados al mismo precio que el día del espectador, te invitamos a que aprendas las mejores técnicas del malabarismo rodedad@ del mejor ambiente y te ofrecemos diversión asegurada en nuestras fiestas light.
Como novedad, te invitamos a ampliar tu formación con un curso de Monitor de Ocio y Tiempo Libre; si estás cansado de bailar siempre lo mismo y quieres ser la envidia del barrio vente a nuestro taller de break-dance; también podrás descubrir Extremadura a través de nuestras rutas.
Ya ves, existe otra forma de vivir tus noches de fin de semana…
Este año también ABRIMOS LA NOCHE para ti.
Es una alternattiva para aquellos jóvenes ( y no tan jóvenes) que no les guste lo convencional o esta cansado o aburrido de hacer simepre lo mismo, y sin olvidar que podras conocer a gente fantástica... Recuerda que en los fines de semana no solo existe el botellón!!
Para más información en www.abrimoslanoche.com/inicio.html
VISTAS PANORÁMICAS
Vistas panoramicas de 360 grados de la Ciudad Antigua de Caceres, patrimonio de la humanidad y enlaces a las webs de los pueblos de Extremadura.
¿por qué ver siempre las mismas vistas si puedes tener vistas más allá de tu ventana?? Entra en www.paseovirtual.net/caceres/ y alegrate la vista













